También en los lugares y en los símbolos de la resurrección de Jesucristo encontraremos la certeza de su gloria y el camino para hacerla nuestra un día. Como pinceladas, como aproximaciones y sugerencias para contemplar el misterio las ofrecemos ahora:

1.- El jardín, el huerto: La resurrección tiene lugar en el entorno del Calvario, en un pequeño huerto o jardín, que contenía una tumba nueva, propiedad de José de Arimatea, discípulo clandestino del Señor. Tiene lugar en el primer plenilunio de primavera, cuando la vida arranca en su esplendor, en su fecundidad, en su belleza y en su fuerza. El jardín, el huerto joanneo, evoca el misterio amoroso y nupcial del Cantar de los Cantares. Jesucristo será ya para siempre el Amor y el Amado.

2.- La piedra corrida: Es afirmación común de los evangelistas que la piedra con había sido cerrado el sepulcro estaba corrida al rayar el alba de la pascua. La fuerza de la resurrección -el terremoto del que habla Mateo- ha podido con ella, con peso y su volumen. La tierra se ha abierto. El grano de trigo, enterrado en ella, da fruto y fruto para siempre. La resurrección es también la puerta abierta a la eternidad y a la felicidad que tanto anhela nuestro corazón.

3.- El sepulcro vacío: Es también otro de los argumentos más reiterados en todos los relatos de la resurrección. El sepulcro vacío es signo de la resurrección. Es signo de que la resurrección de Jesucristo ha vencido a la muerte para siempre. El sepulcro vacío evidencia que no existe el cuerpo muerto del Señor. Verdaderamente ha resucitado en cuerpo glorioso. También nosotros resucitaremos en la carne. También quedarán vacíos nuestros sepulcros.

4.- La sábana y el sudario: Con ellos fue amortajado y embalsamado el cuerpo muerto del Señor. Son así testigos de su resurrección. Son testimonio inequívoco de que quien estaba yacente y cubierto con ellos se había levantado de la muerte para siempre. Se ha despojado de los ropajes de la muerte y se ha revestido de gloria para la eternidad. La pascua es la cruz transfigurada; el crucificado, el transfigurado.

5.- El cuerpo glorioso y llagado: La resurrección de Jesucristo es la resurrección de su cuerpo llagado y glorioso. Jesús Resucitado mostrará las llagas de sus manos y de sus pies y la herida abierta del costado, de la que brotó sangre y agua, símbolos sacramentales y de la misma Iglesia. Los testigos de las apariciones del Resucitado lo verán en cuerpo glorioso y llagado, el mismo cuerpo y, a la vez, distinto. No es un fantasma. Los fantasmas no tienen cuerpo como Jesús Resucitado. Con la resurrección la encarnación y la cruz se hacen definitivas: Jesucristo es para siempre es el Dios encarnado y el Dios entregado. Su cuerpo resucitado es presencia definitiva de Dios: su Templo verdadero.

6.- El cenáculo: El cenáculo fue el lugar de la última cena. Fue el escenario del lavatorio de los pies, de la entrega del mandamiento del amor y de la institución de la Eucaristía y del orden sacerdotal. El cenáculo rezuma atmósfera de intimidad, de misterio, de prodigio, de gracia a raudales, de plegaria, de comunidad fraterna. El cenáculo era la “guarida” de los apóstoles y demás discípulos cuando el Señor es crucificado. El cenáculo será testigo de las apariciones a los Apóstoles en grupo, en colegio. El cenáculo será también el lugar de la venida del Espíritu Santo, el don pascual por excelencia del Resucitado.

7.- El camino: Toda la vida y misión de Jesús fue un camino. Él es el camino, la verdad y la vida. En el camino, Jesús se apareció a Cleofás y al otro discípulo de Emaús. No lo reconocieron al comienzo. Tras el camino, en el que desglosó las Escrituras, y tras la fracción del pan, sus ojos se abrieron al Resucitado. Jesucristo, haciendo camino con nosotros, se introduce en nuestros caminos de “vuelta” y de frustración y los transforma en caminos hacia la vida y la misión, hacia Jerusalén, a donde regresan los de Emaús. La fe es siempre camino. La vida de la Iglesia es siempre camino, es el camino de la humanidad. El hombre es, a su vez, el camino de Jesucristo y de la Iglesia.

8.- Las Escrituras: Los relatos bíblicos están cuajados de alusiones, más o menos explícitas, al misterio de la pasión, muerte y resurrección del Señor. Los ángeles de la mañana de la resurrección invocan la Escritura como argumento de la Resurrección. Jesús Resucitado, en sus apariciones, alude también reiteradamente a la Escritura que había de cumplirse. El corazón de los dos discípulos de Emaús ardía en gozo y en esperanza mientras Jesús les explicaba las Escrituras. Las Escrituras, la Palabra de Dios, son siempre verdad continuada e irrefutable de la resurrección. Jesucristo es la Palabra.

9.- La fracción del pan y el pez asado: Los dos de Emaús reconocieron al Señor en la fracción del pan. Los apóstoles, en la mañana de una nueva pesca en Tiberíades, serán invitados por el Señor Resucitado a sumar los 153 peces que habían pescado por su mediación al pez que él mismo había dejado, junto al pan, en unas brasas, a la orilla del mar grande de Galilea. Jesús es reconocido por los apóstoles y discípulos al compartir la comida. Es expresión nueva de intimidad, de fraternidad, de amistad. La fracción del pan es asimismo símbolo de la Eucaristía celebrada, partida, compartida y repartida. El pez, en las siglas de su nombre griego, fue signo muy usado por los cristianos de la primera hora. Era el mismo nombre de Jesús. El pez es símbolo, pues, de la confesión del nombre de Jesús y de la misión de quienes profesan su Nombre.

10.- Galilea y el mar de Tiberíades: Los relatos evangélicos de la resurrección aluden a Galilea y al mar de Tiberíades como lugares donde el Señor se habría de manifestar vivo y resucitado. Galilea había sido el microcosmos donde Jesús vivió, predicó, convivió con los apóstoles y discípulos, hizo milagros, anunció el Reino. Galilea es símbolo de la vida y del afán de cada día, de la primera misión apostólica. Galilea será, tras la resurrección, el macrocosmos de la misión universal de los apóstoles. Galilea es ya el mundo entero, la historia y la humanidad enteras. Y Galilea, su mar grande -Genesaret, Kineret, Tiberíades- es la imagen por excelencia de la Iglesia, sacramento de Jesucristo: “Echad la red y encontraréis”.

 

Por Jesús de las Heras Muela

 

La Iglesia española celebra de manera conjunta la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones y la Jornada de Vocaciones Nativas con el lema, ¡Qué bueno caminar contigo! El calendario hace que este año coincidan: la primera se celebra anualmente el IV Domingo de Pascua, este año el 26 de abril, y la Jornada y colecta de las Vocaciones Nativas tiene asignado el último domingo de abril, que este año es también el día 26.

 

 

  

JORNADA MUNDIAL DE ORACIÓN POR LAS VOCACIONES

 

Domingo, 26 de abril de 2015

Lema: ¡Qué bueno caminar contigo!

 

ACTIVIDADES

 

Vigilia de oración

Año Jubilar teresiano

Preside el obispo diocesano

Vísperas y adoración

Monasterio de Carmelitas Descalzas de San José

Domingo 26 de abril

5 de la tarde

 

¿Dónde vives?

Convivencia en el Seminario

20 al 24 de abril

Alumnos de 3º y 4º de ESO y Bachillerato

INSCRÍBETE AL '¿DÓNDE VIVES?'

 

Festival Vocacional

Sigüenza: Atrio de la Catedral

El sábado 9 de mayo, a las 16:30 h.

Como siempre, cada coro deberá preparar una canción u otra composición artística, que desarrolle, en esta ocasión, uno de estos lemas:

Señor, ¿qué mandáis hacer de mí?

Lema de la Campaña del Seminario 2015.

¡Qué bueno caminar contigo!

Lema de la Oración por las Vocaciones 2015.

CARTA DEL FESTIVAL DE LA CANCIÓN VOCACIONAL

 

 

JORNADA DE VOCACIONES NATIVAS Y DE ORACIÓN POR LA VOCACIONES CONSAGRADAS

Desde hace algunos años se viene celebrando la Jornada de Vocaciones Nativas el último domingo de Abril. En esta ocasión coincide con el día de Oración por la Vocaciones Consagradas, cuarto domingo de Pascua y día del Buen Pastor. Nos alegra que  se haya decidido celebrar ambas Jornadas conjuntamente.

“En el origen de toda vocación a la vida de especial consagración hay siempre una experiencia fuerte de Dios, una experiencia que no se olvida”. La afirmación del papa Francisco es una clara evidencia para quien ha sido llamado. Esto, además,  confirma las palabras del mismo Jesucristo:” No me elegisteis vosotros a mí, yo os elegí a vosotros” (Jn. 15,16). Sí, todos los  llamados al seguimiento  de Cristo saben que han sido atraídos hacia El “con los lazos de (su) amor”( Oseas 11,4).

La misión del que es llamado por Jesucristo a  una entrega total a su seguimiento se apoya en dos pilares fundamentales.

El primero es vivir en intimidad con El. “Los llamó  para que estuvieran con Él” (Marc. 3,4). Esta exigencia se expresa, en el consagrado, en llevar  una profunda vida de oración y unión a Cristo, hasta poder decir con Pablo: “Ya no soy yo, es Cristo quien vive en mí” (Gal 2,20).

El segundo pilar  es  ser fieles a la misión encomendada: “Los llamó para (estar con Él y) enviarlos a predicar” (Mac.3, 4).

La misión del que es llamado es la misma misión de Cristo; una misión que nunca ha sido fácil. Ya les previno a los apóstoles: “Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán”(Jn,15,20). Y: “Mirad que os envío como ovejas entre lobos” (Mat. 10,16). Estas palabras del Señor se han verificado a lo largo de la historia y, de manera  especial, están vigentes en estos momentos, cuando tantos y tantos cristianos, misioneros, religiosos..., por el solo hecho de ser cristianos, son perseguidos y masacrados, ante la indiferencia de los dirigentes del mundo (la ONU entre ellos).

Sin embargo en el camino del seguimiento de Cristo y de las exigencias de la vocación al sacerdocio y a la vida consagrada, El nos acompaña como Buen Pastor, tiene cuidado de su rebaño, lo defiende de los lobos  y  cuida  de las  ovejas heridas… ( Jn. 10 11ss). Es oportuno recordar, a este mismo respecto, otras  palabras del Señor: “Herirán al Pastor y se dispersarán las ovejas; pero después de mis resurrección iré delante de vosotros” (Mat. 26,31).

El lema de la jornada de Vocaciones Nativas y de Oración por las Vocaciones este años es: ¡” QUE BUENO CAMINAR CONTIGO”!

Sabemos con certeza que no estamos solos (aunque los poderes de este mundo nos vuelvan la espalda); sabemos  que en la vocación a la que nos llama el Señor, El camina a nuestro lado, como sucedió con los discípulos de Emaus (Luc. 24, 13-35) Por eso  en el mundo entero y, sobre todo, en los países de misión, donde la fe es fuerte,  hay muchos  jóvenes (chicos y chicas) que no tienen miedo en seguir a Cristo.

Estos jóvenes, sin embargo, necesitan de nuestra oración y de nuestra ayuda económica para poder llevar adelante su “SI” a Cristo  en los seminarios y en las casas  de formación religiosa.  Ayuda, cuya  mejor expresión   se podría materializar en la fundación de becas.

Así todos, tanto los llamados por Dios a la vocación Sacerdotal y consagrada, como los bienhechores podremos decir llenos de alegría pascual: ¡ALELUYA! ¡CRISTO HA RESUCITADO! ¡”QUE BUENO CAMINAR CONTIGO”!

Muriendo destruyó nuestra muerte y resucitando restauró la vida”

El Prefacio es la parte de la plegaria eucarística de la Santa Misa, previa a la consagración, en la que el sacerdote, en nombre todo el pueblo santo, glorifica a Dios Padre y le da las gracias por toda la obra de la salvación o por algunos de sus aspectos particulares, según las variantes del día, fiesta o tiempo litúrgico.

En el actual Misal Romano hay cinco Prefacios generales de Pascua. Dos son sus grandes enseñanzas: la victoria de Jesucristo sobre la muerte y el anuncio y prenda de esta victoria también para nosotros. Dicho de otra manera: la Pascua no es la Pascua de Cristo sino que desde ella lo es para nosotros.

La lectura y meditación de estos cinco prefacios pascuales nos muestra espléndida y hermosamente la identidad del Pascua, que ahora desglosamos ya agrupamos -algunos de ellos  podrían repetirse en su emplazamiento en razón de la riqueza y hondura de su contenido- en los siguientes tres  bloques temáticos:

  1. - ¿Quién es Jesús Resucitado?
  • El verdadero Cordero que quitó el pecado del mundo.
  • Es sacerdote, víctima y altar.
  • El no cesa de ofrecerse por nosotros, de interceder por todos ante ti.
  • Inmolado, ya no vuelve a morir; sacrificado, vive para siempre.
  1. - ¿En qué consistió su resurrección?
  • Muriendo destruyó nuestra muerte y resucitando restauró la vida.
  • En su muerte, nuestra muerte ha sido vencida y en su resurrección todos hemos resucitado.
  • Con la inmolación de su cuerpo en la cruz, dio pleno cumplimiento a lo que anunciaban los sacrificios de la antigua alianza.
  1. - ¿Cuáles son para nosotros los efectos de su resurrección?
  • Por El los hijos de la luz amanecen a la vida eterna, los creyentes atraviesan los umbrales del reino de los cielo.
  • En El fue demolida nuestra antigua miseria, reconstruido cuanto estaba derrumbado y renovada en plenitud de la salvación.
  • Se ofreció a sí mismo por nuestra salvación.

 

Por Jesús de las Heras Muela

Los alumnos del Colegio Diocesano Cardenal Cisneros de Guadalajara representan, a partir del  11 de abril, su adaptación de Aladdín, cuyo argumento se basa en la el popular cuento ambientado en Arabia, Aladino y la lámpara maravillosa, incluido en la recopilación Las mil y una noches.

Tras los éxitos cosechados en los últimos años, especialmente con la puesta en escena de La Bella y la Besita y Shrek, los alumnos y ex alumnos del colegio han preparado, bajo la dirección del sacerdote Miguel Ángel Garrido, esta versión del cuento que narra la historia del ingenioso Aladdín, un joven extremadamente pobre que, junto con su mono Abú, se dedica a robar y engañar a la gente de la exótica ciudad de Agrabah, para poder sobrevivir y conseguir algo de comida. Su suerte cambiará cuando el visir del Sultán le pide que le ayude a conseguir una vieja lámpara en la Cueva de las Maravillas, donde reside un genio que, por liberarle tras encontrar la lámpara, le concederá tres deseos, entre ellos el de convertirse en príncipe para que Yasmin, que es la hija del Sultán, y de la que se ha enamorado, se case con él.

 

REPRESENTACIONES

Abril

11, 12, 18, 19, 25 y 26

Mayo

1, 2, 9 y 10

HORA

18,00 h.

LUGAR

Salón de Actos del Colegio

PRECIO

6 €

RESERVA DE ENTRADAS

Por email en Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o en el teléfono 634 906 693 (de 17 a 20 h.)

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