Para entender y vivir la Cuaresma (1)

Por Jesús de las Heras Muela

(Periodista y sacerdote. Deán de la catedral de Sigüenza)

 

 

Desde anteayer, 18 de febrero, Miércoles de Ceniza, y hasta la tarde del Jueves Santo, 2 de abril, los católicos preparamos la Pascua mediante la Cuaresma

 

 

 

 

Anteayer, miércoles, día 18 de febrero, ha sido Miércoles de Ceniza, día del comienzo de la Cuaresma, que se prolongará hasta la tarde del Jueves Santo, 2 de abril (la Semana Santa de 2026 será del 29 de marzo al 5 de abril).

Así, pues, durante cuarenta días –imagen de los cuarenta días de Jesucristo en el desierto antes de comenzar su predicación y misión y los cuarenta años del pueblo de Israel en el desierto hasta llegar a la tierra prometida-, los cristianos nos encontraremos en el tiempo litúrgico de la Cuaresma, un bien hermoso y caracterizado tiempo de preparación a los misterios centrales del cristianismo: la pasión, muerte y resurrección redentoras de Jesucristo. 

El ciclo cuaresmal tiene seis domingos, incluido el Domingo de Ramos, pórtico solemne de la Semana Santa. La espiritualidad de estas semanas mira a preparar la vivencia de la Pascua de Resurrección con mayor intensidad religiosa en las celebraciones litúrgicas y en prácticas como la oración, los retiros, la limosna, el ayuno y la penitencia. El ambiente cuaresmal se aprecia también en las celebraciones: los ornamentos son de color morado, se suprime el Gloria y el Aleluya y el templo aparece más sobrio. Todo ello hasta el Domingo de la Pascua de Resurrección del Señor (5 de abril).

 

 

Ocho definiciones de Cuaresma

 

(1) La Cuaresma es mirar al Crucificado y aprender en su escuela santa de amor y virtudes. (2) La Cuaresma es el despertador del letargo y de la modorra en la vida cristiana y eclesial. (3) La Cuaresma es el desfibrilador del corazón desbocado por la mundanidad o enquistado, asfixiado y enrocado solo en uno mismo, y que pone a nuestro corazón en el ritmo justo al que debe latir. 

(4) La Cuaresma es el itinerario a lo esencial: la muerte y resurrección de Jesús, fundamento de la vida cristiana personal y comunitaria.  (5) La Cuaresma es el tiempo para dejar espacio a Dios, para despejarle nuestros propios espacios personales que lo invaden todo y que hasta lo arrinconan.

(6) La Cuaresma es la gran pedagogía de Dios que continuamente nos recuerda su historia de amor con todos y con cada uno de nosotros. (7) La Cuaresma es actualización de la primera gran llamada del Señor: “Convertíos y creed en el Evangelio”. (8) La Cuaresma es aldabonazo, clarín, timbre para centrar nuestra vida en Cristo encarnado, crucificado y resucitado y en los hermanos.

 

Significado de la ceniza cuaresmal en ocho ideas

 

1.- Este signo expresa el reconocimiento de nuestra condición humana, limitada y corruptible. Así lo expresa una de las fórmulas de la imposición de la ceniza: "Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás".

2.- La ceniza habla de caducidad, de lo perecedero, y 3.- también de la posibilidad de resurgir. En el rescoldo del fuego, quedan siempre las cenizas.

4.- La ceniza simboliza el árbol quemado. Fue precisamente en un árbol -el árbol de la Cruz- donde Jesucristo fue crucificado. Evoca la Cruz y anticipa asimismo la Pascua. El árbol de la Cruz es el árbol de la vida.

5.- La ceniza nos llama a la humildad, a la austeridad. Nos alerta sobre el orgullo y la autosuficiencia.  6.- La ceniza es símbolo de conversión. Por eso, al imponer la ceniza, la fórmula más usada dice: "Conviértete y cree en el Evangelio”.

7.- La ceniza nos llama a poner el fundamento de nuestra existencia en Jesucristo, Hoja y Árbol perennes. Solo Él, Jesús, nos puede liberar de la destrucción, de la corrupción y de la muerte. 8.- Cristo es la verdadera y única medicina de inmortalidad y eternidad, a la que nos invita.

 

Ocho claves acerca del Vía Crucis

 

(1) El Vía Crucis es memoria viva de la historia más sagrada, de los misterios del amor más grande de la pasión y muerte de Jesucristo. (2) El Vía Crucis es escuela de fe y de virtudes e interpelación para el testimonio de la vida cristiana.  (3) Es contemplar y mirar al Que atravesaron y comprobar como compartió y comparte nuestros sufrimientos y como sus cicatrices nos sanan.

(4) Es evocación del camino de la Cruz de Cristo, a quien acompañamos rezando el Vía Crucis, uniéndonos también al Vía Crucis de la humanidad sufriente de siempre y también de ahora.  (5) Es compartir y completar en nosotros lo que le falta a la Pasión de Cristo, que no es otra cosa que lograr la redención universal.

(6) Es hogar de contemplación y unción. Es aula de conversión, perdón y arrepentimiento. (7) Es horno de caridad. Es hontanar de vida, transformación, apostolado y compromiso. (8) El Vía Crucis es celebrar y anticipar la Pascua. Y hacer efectiva nuestra profesión y coherencia de vida cristiana: “Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ¡ven, Señor Jesús!”.

 

Cuaresma es confesión sacramental, ocho claves

 

(1) La Confesión no es vestigio de una historia ya desfasada. No está pasada de moda porque el perdón y el amor nunca pasan de moda. (2) La confesión no nos quita nada, no se inmiscuye indebidamente en nuestra intimidad, sino que nos llena de paz.

(2) No coarta nuestra libertad, sino que nos da las alas de la libertad verdadera. (3)  La Confesión es gracia y misericordia y profesión de fe en el Dios que perdona todas nuestras culpas y cura todas nuestras enfermedades. (4) La confesión nos hace más hijos de Dios y mejores personas.

(5) La Confesión reitera la permanente segunda oportunidad que siempre Dios nos concede. (6)  La Confesión es sacramento personal, también con efectos sociales, pues nos hace más justos, más fraternos, más misericordiosos.

(7) La confesión es el sacramento de la alegría, de la reconciliación, de la penitencia, del reencuentro, de la fiesta. Y sin el perdón no hay fiesta. (8) Y sin la Confesión, que nos pasa de la miseria a la misericordia, no podremos participar con plenitud en las fiestas de la Pascua.

 

El decálogo de la Cruz

 

1.- "La Cruz es la clave del evangelio, la llave de la puerta santa del cielo. La Cruz es la gran escuela del amor y de la sabiduría de un Dios clavado y abierto".

2.- "En la Cruz está la vida y el consuelo y ella sola es el camino para el cielo".

3.- "Es una oliva preciosa la santa Cruz, que con su aceite nos unta y nos da luz.

4.- "Hecha está la Cruz a la medida de Dios, de nuestro Dios. Y hecha está también a la medida del hombre".

5.- "Creo, oh Cristo, en tu Cruz que nutre nuestra arteria".

6.- "La Cruz es el símbolo y la prenda de la vida verdadera".

 7.- "La Cruz es el camino de la misericordia, de la bondad, de la verdad, de la valentía y del amor". 

8.- "La Cruz es la escuela de la fe, el motor de la esperanza y el horno de la caridad".

9.-  "La Cruz es el árbol único en nobleza, el árbol de la vida".

10.-"La Cruz es la gloria. La gloria es la Cruz”.

 

"¡Oh maravillosa y nueva virtud! ¡Lo que no hiciste desde el cielo servido de ángeles, hiciste desde la Cruz acompañado de ladrones! Y no solamente la Cruz, mas la misma figura que en ella tienes, nos llama dulcemente a amor; la cabeza tienes reclinada, para oírnos y darnos besos de paz, con la cual convidas a los culpados, siendo tú el ofendido; los brazos tendidos, para abrazarnos; las manos agujereadas, para darnos tus bienes; el costado abierto, para recibirnos en tus entrañas; los pies clavados, para esperarnos y para nunca poder apartarte de nosotros. De manera, que, mirándote, Señor, todo me convida a amor: el madero, la figura, el misterio, las heridas de tu cuerpo; y, sobre todo, el amor interior me da voces que te ame y que nunca te olvide de mi corazón".

(San Juan de Ávila, "La locura de la Cruz")

 

 


 

Los siete dolores de la Virgen María

 

Los siete dolores de María, una praxis devocional muy propia del final de Cuaresma, son escenas del Nuevo Testamento y de la lógica de los sucesos de la Pasión.  La piedad popular estableció el viernes previo al Domingo de Ramos como la fiesta propia de la Virgen de los Dolores.  Este año será el 27 de marzo.

Tras el Concilio Vaticano II, pasó a celebrarse el 15 de septiembre, día siguiente de la festividad de la Exaltación de la Santa Cruz (14 de septiembre). Los siete dolores de María son estos:

(1) La profecía de Simeón en la circuncisión de Jesús: “Y a ti misma, María, una espada de dolor te traspasará el alma”.

(2) La huida de la Sagrada Familia a Egipto, tras la matanza de los niños inocentes decretada por Herodes.

(3) La pérdida y el hallazgo del Niño Jesús en el templo.

(4) El encuentro de María con Jesús en la Vía Dolorosa, camino de la Cruz.

(5) Junto a la Cruz de Jesús, estaban María, su Madre, san Juan y otras mujeres.

(6) El descendimiento del cuerpo muerto de Jesús de la Cruz y su entrega a María.

(7) La sepultura de Jesús..

 

 

Publicado en Nueva Alcarria el 20 de febrero de 2026

Información

Obispado en Guadalajara
C/ Mártires Carmelitas, 2
19001 Guadalajara
Teléf. 949231370
Móvil. 620081816
Fax. 949235268

Obispado en Sigüenza
C/Villaviciosa, 7
19250 Sigüenza
Teléf. y Fax: 949391911

Oficina de Información
Alfonso Olmos Embid
Director
Obispado
C/ Mártires Carmelitas, 2
19001 Guadalajara
Tfno. 949 23 13 70
Fax: 949 23 52 68
info@siguenza-guadalajara.org

 

BIZUM: 07010

CANAL DE COMUNICACIÓN

Mapa de situación


Mapa de sede en Guadalajara


Mapa de sede en Sigüenza

Si pincha en los mapas, podrá encontrarnos con Google Maps