Por Santiago Moranchel
(Delegación diocesana de Educación)
Metidos en Junio, en sus calores, comenzamos a vislumbrar que un el curso se está acabando. Estamos como los chicos, esperando que nos den las notas finales, esperando aprobar el curso, para disfrutar de las merecidas vacaciones. Es momento, pues de evaluar las propuestas y programar para el próximo curso. Evaluar y programar… En la Delegación de Enseñanza, como no podía ser de otro modo, también estamos en esta tarea.
Evaluando…
Miramos la programación el curso pasado, repasamos objetivos, acciones, convocatorias, participación, estadísticas… Todo ello enmarcado en las cuatro dimensiones eclesiales del Plan Pastoral: Oración, Comunión, Caridad/Samaritana, Anuncio...
Hay cierta satisfacción, pues las cosas se han desarrollado según lo previsto. ¡Aprobados! Sin caer en la auto-complacencia ni tampoco en el pesimismo, aparecen luces y sombras como en cualquier aspecto de la vida.
- Luces:
- ver la ilusión con que se sigue trabajando en las Escuelas (también las concertadas) y en los Institutos a pesar de tantas trabas ambientales, infravaloración de la asignatura, reducción de horas y profesores, etc. Pues a pesar de todo esto, se continúa con esfuerzo y en compromiso.
- La Delegación continúa siendo referencia para profesores: para su trabajo, para su formación integral, para el encuentro y la comunicación de experiencias, etc. La propuesta es clara.
- Algunas sombras, las llamo dudas:
- Unas, son internas: ¿cosas que se pueden mejorar? ¿cómo seguir motivando, ayudando, acompañando a los profesores de ERE? ¿Qué nos está pasando para que el apoyo a la clase de religión en el ámbito de lo público vaya disminuyendo?, ¿será que no confiamos lo suficiente en esta presencia, en este medio de evangelización?, ¿cómo motivar a padres para que elijan la clase de religión para sus hijos, a los profesores para que aumenten su participación y presencia en las convocatorias de esta Delegación, a los curas para que insistamos en nuestras parroquias en este compromiso? ¿a….?
- Otras, externas: ¿Cuál será el panorama político después del 26-J y sus consecuencias para la presencia de la religión en la escuela o para la educación concertada, después de algunos atisbos a los que estamos asistiendo?
Programando…
Miramos el curso que viene con ilusión. ¡Manos a la obra! Vuelta a los objetivos, a las acciones…
Pero no voy a poner aquí lo concreto de la programación, sino las bases o convicciones que nos motivan. Confiamos seguir profundizando. Ilusión y ganas de trabajar no faltan.
Las claves aparecen claras:
- Vocación de servicio a la causa del Evangelio, de la Iglesia y de la sociedad. En el centro, como siempre, la persona de Jesucristo y la encomienda de su tarea: anunciad la Buena Noticia en el mundo entero. Todas los papeles, todas las reuniones, todas las convocatorias… no son sino expresión de ese centro. No lo olvidamos.
- No es lo mismo la clase de religión que la catequesis. Se diferencian y… se complementan.
- Se precisa la colaboración de todos: familias, parroquias y escuelas. Cada una desde su responsabilidad. Potenciar lo que nos une, no lo que nos separa. Todos.
- Valoración explícita de la presencia de la Clase de Religión en la Escuela pública.



Por Comunidad de la Madre de Dios
Ser misericordiosos como Dios Padre lo es con nosotros, a todos nos gustaría, lo deseamos; es más, sabemos que es un don que el Señor nos concederá, pero hemos de tener presente que no nos lo impondrá. El Papa Francisco justifica así la convocatoria de este jubileo extraordinario: “Hay momentos en los que de un modo mucho más intenso estamos llamados a tener la mirada fija en la misericordia para poder ser también nosotros mismos signo eficaz del obrar del Padre.” (MV 3). El Papa en este punto nos está invitando a hacer todo lo que esté de nuestra parte para mantener nuestra mirada en Dios. En esta lucha nos encontramos la Comunidad, que nos sentimos interpeladas de forma particular, igual que todos los que formamos hoy la realidad de Buenafuente del Sistal, al tener el privilegio de la Puerta Santa. Para algo y por algo el Señor nos ha concedido este regalo.
Organizan, en iniciativa conjunta, el Obispado de Sigüenza-Guadalajara, el Cabildo de la Catedral de Sigüenza, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y el Organismo Estatal del IV Centenario de Cervantes. En principio, la exposición permanecerá abierta hasta el 16 de octubre.
Esta devoción de la piedad de los cristianos tiene un sólido fundamento en la Sagrada Escritura (Cf. Jn 10,30; Mt 11,29; Jn 19,37, Jn 20,20.27).
Por Juan José Plaza












