Pier Giorgio Frassati, italiano, 24 años, santo el 7 de septiembre

Por Jesús de las Heras Muela

(Periodista y sacerdote. Deán de la catedral de Sigüenza)

 

 

Junto a Carlo Acutis, ambos jóvenes, italianos, universales, contemporáneos, piadosos, caritativos, alegres, apostólicos, crucificados y transfiguraos

 

 

 

 

 

La fiesta de la proclamación pública de la santidad aguarda con gozo y expectación para Pier Giorgio Frassati (Turín, 6 de abril de 1901-Turín, 4 de julio de 1925). Su canonización será el 7 de septiembre de 2025 por el Papa León XIV. Inicialmente iba a haber sido canonizado el 3 de agosto, en el Jubileo romano de los jóvenes, pero la fecha definitiva será la citada del 7 de septiembre, junto al adolescente también italiano Carlo Acutis, sobre quien ya ofrecimos una página de Religión de NUEVA ALCARRIA el pasado 18 de julio.

Frassati fue un joven laico dominico italiano miembro de la Acción Católica, institución en la que ingresó a los 15 años de edad; fue un gran montañero, escaló los Alpes y el Valle de Aosta. Ha sido venerado como beato de la Iglesia católica desde 1990.

 

 

Contexto familiar

Frassati nació el 6 de abril de 1901, Sábado Santo, en el seno de una familia acomodada: su padre era Alfredo Frassati (28 de septiembre de 1868-21 de mayo de 196, agnóstico, propietario del periódico liberal “La Stampa”), y Adélaïde Ametis (17 de febrero de 1877-18 de junio de 1949), pintora. ​       Su padre también participó activamente en la política nacional y sirvió en el Senado italiano antes de convertirse en embajador de Italia ante Alemania. Sus padres se casaron el 5 de septiembre de 1898. Su madre, artista, expuso sus obras en un evento en Venecia, donde el rey Víctor Manuel III adquirió algunas de ellas. Su única hermana fue Luciana Frassati Gawronska (18 de agosto de 1902-7 de octubre de 2007). ​ 

La situación económica de la familia es por lo tanto halagüeña, pero no desde el punto de vista afectivo: el padre y la madre se ponen poco de acuerdo y educan a sus hijos desde un punto de vista rígido. Luciana, la hermana de Pier Giorgio, contaba que "la casa señorial en la que vivíamos parecía un cuartel". La familia, en suma, le transmite un duro sistema de reglas y deberes; y la fe es impartida únicamente por la madre.

 

Caritativo y piadoso desde niño

La inclinación de Frassati por ayudar a los demás se manifestó desde su infancia. En una ocasión, siendo niño, al abrir la puerta se encontró con una madre mendigando con su hijo descalzo. Su respuesta fue quitarse los zapatos y dárselos al niño. ​

En 1909, su padre se negó a ayudar a un hombre que llamó a su puerta porque estaba borracho. Frassati, sollozando, se lo contó a su madre, quien le indicó que buscara al hombre y lo llevara a la casa para comer.

Su primera confesión tuvo lugar en la iglesia de Corpus Christi el 20 de junio de 1910, y recibió la Primera Comunión el 19 de junio de 1911; recibió la Confirmación en su parroquia el 10 de junio de 1915.

 

 

Estudios, voluntariado, apostolado

Estudió primero privadamente, después frecuentó la escuela estatal, pero no demostró mucho entusiasmo por el estudio. Fue inscrito en el liceo clásico Massimo D'Azeglio, pero por continuar una carrera escolástica la familia lo confía al salesiano don Antonio Cojazzi, que además era maestro de literatura, y quien lo acercó a la espiritualidad cristiana.

Frassati se dedicó a obras de acción social que unían a las personas en camaradería para combatir las desigualdades. Se opuso al fascismo​ y no apoyó el régimen de Benito Mussolini. Fue arrestado en Roma mientras protestaba junto al Congreso de la Juventud Obrera Católica de 1921. Participó en grupos estudiantiles, así como en el Apostolado de la Oración y en Acción Católica (a la que se unió en 1919), a la que se dedicó por completo.

Frassati también se convirtió en miembro profeso laico de la Tercera Orden de Santo Domingo, el 28 de mayo de 1922, donde asumió el nombre religioso de "Girolamo" en memoria de Girolamo Savonarola, fraile dominico florentino y predicador del siglo XV. También fue devoto de las enseñanzas de santo Tomás de Aquino y santa Catalina de Siena. Las enseñanzas del apóstol san Pablo también lo inspiraron, y este santo se menciona en diversas cartas de Frassati.

 

Periodista, San Vicente de Paúl, ingeniero

Ayudó a fundar un periódico llamado “Momento”, cuyos principios se basaban en la “Rerum novarum” del Papa León XIII.  Se unió a una conferencia de San Vicente de Paúl en 1918 y dedicó gran parte de su tiempo a ayudar a los pobres y desfavorecidos.

En 1918, comenzó sus estudios de ingeniería, en el Politécnico de Turín, donde cursó Ingeniería Industrial Mecánica. Tenía en la mente el sector minero y deseaba convertirse en ingeniero de minas, con el fin de poder trabajar cerca de los operarios pobres. Quería hacerlo para «servir mejor a Cristo entre los mineros».

Al graduarse, su padre le ofreció un coche o un fondo considerable. Eligió esto último para donarlo a los pobres en lugar de usarlo para sí mismo. También proporcionó una cama a un tuberculoso, en una ocasión, además de mantener a los tres hijos de una viuda enferma y encontrar un lugar para una mujer desahuciada.

Durante sus estudios, se sintió atraído por, Laura Hidalgo, una chica cuya franqueza y bondad lo impresionaron. Nunca salió con ella porque temía que sus padres no la aprobaran. Esto le impulsó a renunciar a cualquier relación, tal como le confió a su hermana.

 

Deportista, teatro, cine

Su talento parecía ilimitado, pues era un ávido montañero y atleta que nadaba bien e incluso recitaba pasajes de Dante Alighieri con relativa facilidad. Frassati era miembro del Club Alpino Italiano y escalaba montañas como el Grand Tournalin y el Monte Viso. ​

También asistía a teatros y museos con amigos siempre que tenía oportunidad. Sin embargo, solo iba al cine después de conocer las cualidades morales de la película, ya que le disgustaban las cosas de naturaleza vulgar e impura. ​ Aprendió a bailar, aunque nunca le gustó mucho, como solía comentar. También sabía alemán y francés, además de italiano, claro.

 

“Ayudar a los necesitados es ayudar a Jesús".

Con sus más queridos amigos fundó un círculo denominado "I tipi loschi" (Los tipos sospechosos), que, detrás de los intentos bromistas, tenía la siguiente la máxima: "Pocos, pero buenos, como los macarrones", y no ocultó el deseo hondo de fundar la amistad sobre bases profundas: "Yo quisiera que nosotros jurásemos un pacto que no conoce confines terrenos ni límites temporales: la unión en la oración", escribía a uno de sus amigos el 15 de enero de 1925.

A pesar de la riqueza de la familia, Pier Giorgio estaba siempre falto de dinero, porque sus padres no le daban más del necesario y a menudo era generosamente dado a sus obras de solidaridad. Los amigos lo veían volver a casa a pie porque había dado a cualquier pobre el dinero que debía haber utilizado para el tranvía. Estaba contento de ser parte de la sociedad de San Vicente de Paúl, de ayudar a los pobres, entrando en sus casas sucias y malolientes. "Ayudar a los necesitados", respondió un día a su hermana Luciana, "es ayudar a Jesús".

 

Muerte fulminante de poliomielitis

Y probablemente visitando a los pobres en sus habitaciones es que enfermó de poliomielitis fulminante, tremenda enfermedad que lo llevó a la muerte en una semana.

El 30 de junio de 1925, volviendo de sus habituales ejercicios de caridad, Pier Giorgio siente un extraño dolor de cabeza y también inapetencia. Nadie percibió sus síntomas, y en este período estaba muriendo también la abuela, que atrajo la atención de la familia entera. El joven no deseaba molestar, considerando insignificante enfermedad.

Pero Pier Giorgio está ya para morir en silencio cuando sus distraídos padres se dan cuenta de lo que le pasa, aunque es ya muy tarde. El suero hecho traer directamente de París de ningún modo pudo salvarlo; muere el 4 de julio de 1925.

A su funeral acuden amigos y, sobre todo, muchísimos pobres. Por primera vez, sus familiares comprenden, viéndolo tan amado, dónde y cómo había vivido Piar Giorgio Frassati.  Fue enterrado en la catedral de Turín

 

Beatificación y canonización

El Papa Juan Pablo II lo beatificó en Roma el 20 de mayo de 1990. Es patrono de la Confraternidad Católica Italiana, de los Jóvenes de la Acción Católica Italiana y de los jóvenes de la Comunidad del Cordero.

Desde 2017, es patrono internacional de los Jóvenes de la Confederación Internacional de la Sociedad de San Vicente de Paúl.

En la frontera entre Argentina y Chile, en la imponente Cordillera de los Andes, existe el cerro Piergiorgio nombrado en su honor. Podría ser, en el futuro, declarado patrono de los montañistas.

El 25 de noviembre de 2024 el Papa Francisco aprobó un milagro atribuido a su intercesión ante Dios, abriendo el camino para su canonización. El milagro fue la curación de un sacerdote, Juan Manuel Gutiérrez en Los Ángeles (USA), que, en 2017, tras un accidente, quedó con el tendón de Aquiles desgarrado y médicamente irrecuperable.

El 13 de junio de 2025, en el primer consistorio ordinario público del Papa León XIV, se decretó que sería canonizado el 7 de septiembre de 2025 junto con Carlo Acutis (1991-2006), ambos jóvenes, ambos italianos y ya universales, ambos contemporáneos​ y con tantos perfiles de lo que es la santidad (piedad, caridad, alegría, apostolado, cruz) y el verdadero atractivo del seguidor de Jesucristo.

 

Algunas frases suyas

Algunas frases célebres de Pier Giorgio Frassati son: "El cielo es nuestro hogar, pero debemos escalar para llegar a lo alto", "Vivir sin fe, sin un patrimonio que defender, sin mantener una lucha por la verdad no es vivir, sino ir tirando".

También se le atribuye la frase: "La santidad consiste en estar siempre alegres".  Y esta otra: "De ti mismo no harás nada, pero si tienes a Dios como centro de todas tus acciones, entonces alcanzarás la meta".

 

Publicado en Nueva Alcarria el 29 de agosto de 2025